Por SANCHEZ CASAS, JAIME
Existen judíos ateos y creyentes, judíos israelíes y judíos de otras naciones. Hay judaísmo sefardí, asquenazí, mizrají y falasha. Judaísmo reformista, ultraortodoxo o reconstruccionista. Porque el judaísmo no es solo una religión, ni un linaje, ni una nación... entonces, ¿qué es? Estas páginas arrojan luz sobre la primera religión monoteísta organizada en torno al templo de Jerusalén, un hecho que coincide con la escritura de la mayoría de los textos bíblicos. Coexistieron con egipcios, babilonios, fenicios y sumerios... y cuando estos pueblos desaparecieron, los judíos continuaron existiendo. Su cultura, idioma, leyes y religión se han mantenido intactas incluso después de ser expulsados de su tierra natal y dispersados por todo el mundo. Durante su exilio, desarrollaron normas especiales de vida a través de obras rabínicas, como el Talmud, que les proporcionaron una brújula moral para vivir, sin importar dónde terminaran... Ni siquiera el Holocausto logró diezmar su fe. Este libro profundiza en la evolución del judaísmo desde una perspectiva histórico-crítica, partiendo de una época antigua en la que esta categoría conceptual ni siquiera existía, pasando por las etapas en las que los judíos dejaron de ser un grupo étnico y un estado territorial debido a la dispersión y el proselitismo, hasta la consolidación del judaísmo como religión en el sentido moderno del término, como un conjunto de creencias y prácticas rituales, morales y éticas vinculadas a lo espiritual y lo divino. Sin conocer el pasado y el presente del judaísmo, no es posible predecir su futuro, ni comprender los orígenes del cristianismo o del islam. El autor reflexiona sobre los vínculos y las relaciones históricas entre las tres grandes religiones monoteístas. Esta es la historia, la cultura, de la rica y diversa identidad judía.